Día 1, La Manchachi y la Montaña Victoria.

Inka Trail (segunda parte)

Una crónica por Oscar Moya

A las 6 de la mañana marchamos rumbo al Kilómetro 82 que es donde se ubica una de las entradas al Inka Trail, durante el trayecto conocimos a la integrante número 13 del grupo una argentina de nombre Cristina, muy simpática, de entrados años que resultó ser una muestra de determinación y coraje  y un ejemplo de lo que los seres humanos podemos hacer cuando nos lo proponemos.


Antes de iniciar el camino pasaríamos por Ollanta para comer algo, comprar agua, hidratante y algunas cosas que aún no se habían comprado tales como bastones de apoyo para algunos, polainas, ponchos, hojas de coca (muy efectivas por cierto), caramelos, barritas y una que otra babosada mas. A eso de las diez de las mañanas el parqueo abarrotado de vendedores de lo que a usted se le ocurra, están listos para cazar algunos soles (moneda peruana), “… ponchos amigo, bastones, mochilas, agua, hidratante, ropa llévese amigo muy buen precio, llévese…” son las expresiones comunes en ese lugar. Poco a poco todos preparados escuchamos la voz de nuestro guía Rodolfo, quien ahora tenía su segundo de abordo, un chico delgado y ágil llamado Oscar, que nos dice vamos chicos bajo la carpa que tengo algunas indicaciones adicionales.  “… todos con sus pasaportes en mano vamos a hacer el ingreso en el puesto de control luego de eso iniciaremos el camino de manera lenta, nos queda mucho por recorrer así que nadie va a marchar delante o atrás de los guías … listo vamos por nuestro Inka Trail…” esa frase aún me suena en mi cabeza como un gran eco, que emoción, miedo y felicidad juntos sentí, luego de casi un año y medio de coordinación estábamos a punto de recorrer por nuestros propios pies aquellos lugares.  Enaldo me llama y dice “ … Oscar se viene, se viene, se viene el Inka Trail…” solo pude sonreír una gran emoción en la garganta impedía la salida de alguna palabra.


A punto de hacer el registro en el puesto de control sentimos una leve llovizna, las gotas van pasando a ser mas fuertes cada vez hasta que sentimos un gran aguacero, todos bajo techo sacamos de las mochilas, ponchos, impermeables, polainas etc. y nos preparamos para el baldazo, pero nuestros guías, muy experimentados por cierto, solo nos esperan y no sacan nada, Oscar dice a Rodolfo que crees … y él solo contesta La Manchachi, yo que no me quiero perder de nada pregunto a Rodolgo, ¿Manchachi? …. Si me contesta, la montaña solo nos está asustando es una aguacero muy pasajero, lo cual resultó ser cierto al cabo de unos minutos se aclara el cielo y se acaba la lluvia.  Bien chicos vamos, dijo Rodolfo, luego del registro pasamos un puente colgante y un rótulo que marca el inicio del Inka Trail, a la rivera del río Wurubamba avanzó nuestro grupo compacto, la aventura comenzaba.

Nuestro grupo de apoyo conformado por 14 porteadores, se adelantó al grupo para montar el campamento de paso donde tomaríamos un sabroso y merecido almuerzo, el cocinero Mateo un hombre con 12 años de experiencia como porteador y cocinero en el Camino Inka nos da la bienvenida con crema de espárragos, filetes de carne y arroz.  Terminado el almuerzo seguimos a lo que sería la instalación del campamento 1, antes de esto pasamos por los restos arqueológicos de Patallacta hasta llegar a Wayllabamba lugar donde ya estaba instalado nuestro campamento constituido por varias tiendas pequeñas y dos toldos grandes que resultaron ser la cocina y el comedor.

Antes de llegar al campamento final del día 1, debo decir que la primera parte del Camino transcurrió bien la dificultad no fue mucha al final del día unos pequeños ascenso. No obstante estar el cielo claro las montañas que flanqueaban nuestro lado izquierdo estaban nubladas a lo alto, el guía nos dijo esta montaña es la Victoria, pero no pudimos apreciar ni comprender lo que nos decía hasta estar muy cerca del campamento.  Ya en la tarde la montaña Victoria nos quedó en dirección contraria a nuestra marcha por lo que no me percatada del espectáculo que teníamos a mis espaldas, en un momento detuve mi marcha y por alguna razón miré hacia atrás, la emoción se apoderó de mi, y pensé definitivamente por eso vine, en la parte de atrás como un gigante dormido de forma indefinida pude apreciar la montaña en todo su esplendor, ya no había nubes; como una especie de pirámide negra, adornada por cúmulos de nieve y hielo puede ver la montaña Victoria en la cordillera Vilcabamba con sus cerca de 4.000 msnm era un espectáculo bellísimo, la paz, la quietud y el silencio que emanaba la montaña de la tierra del Tahuantisuyo me llegó como un rayo, e inmediatamente pensé en voz baja, “… estoy donde quiero estar…”.


Instalados ya en el campamento como a las 5:30 p.m. pasamos a degustar una merienda de palomitas de maíz, galletas, café, chocolate y por supuesto té de coca, luego pasamos a la cena a eso de las 8:00 p.m. como siempre con una sopita de entrada y luego pasta con vegetales, pollo salteado o otras cosas buenísimos que preparó nuestro amigo Mateo.  Luego de la cena Rodolfo nos da las indicaciones del día siguiente, dice “… chicos mañana el despierto será a las 4:50 a.m. para que se preparen, desayunemos y arranquemos a eso de las 6:00, el día de mañana es duro, el ascenso es muy fuerte, la montaña no dará tregua hasta completar tres cuartas partes del camino y luego de eso habrá muchas gradas, así que todos a dormir, que descansen y nos vemos mañana…” dicho esto todos nos retiramos a nuestras respectivas tiendas, preparamos nuestras cosas personales para el día siguiente y antes de dormir tenía por hacer mi apuntes y notas, todo lo necesario para que no se me escaparan detalles, y por supuesto lo más importante, tratar de dejar registro de las emociones del primer día con mi equipo que siempre estuvo conmigo a lo largo del Inka Trail.  Ya acostados pensé,  mmm que extraño siento como una molestia en la nariz como cerrada será que me va a dar una gripecilla, espero que no, pensé, luego de eso me dormí.

Día 2, Warmiwañusca (El paso de la mujer muerta) y el agua nieve.

3 comentarios sobre “Día 1, La Manchachi y la Montaña Victoria.”

  1. gracias por sus comentarios, de verdad aprecio mucho su opoyo con el foro. y bueno también con este humilde intento de escritor.

  2. Hola Oscar, si la primera crónica de tu viaje me gustó mucho, esta segunda parte además de parecerme igualmente muy buena, consigue captar toda la atención del lector y le hace sentir un gran interés por conocer el contenido de las próximas crónicas y enterarse sobre cómo siguió transcurriendo esa maravillosa aventura.Igualmente, las fotos son muy buenas … las de las montañas, especialmente, muy hermosas. Así que amigo,felicidades por la forma tan atractiva de contarnos tu experiencia y gracias por compartirla. Ligia

  3. Muy buena cronica, gracias por hacernos vivir esta magica experiencia, desde nuestros computadores, creo que estamos ansiosos, por seguir escuchando el resto del relato de su travesia por la Pachamama.

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